- LA MEJOR NEWSLETTER CERVECERA
- Posts
- #48. CÓMO SE HACE LA CERVEZA
#48. CÓMO SE HACE LA CERVEZA


#48. CÓMO SE HACE LA CERVEZA
Seguro que alguna vez, cerveza en mano, te has preguntado algo muy serio y muy profundo: ¿cómo demonios se hace esto?
La respuesta suele venir acompañada de palabras raras, gráficos imposibles y gente que parece disfrutar complicándolo todo.
Pero la realidad es otra.

Hacer cerveza tiene muchos matices, pasos intermedios y decisiones importantes, sí… pero la base se puede entender con solo seis pasos.
Y créeme: si comprendes bien este esquema, ya sabes más de cerveza que la inmensa mayoría de la gente que la bebe.
Así que atiende y apunta, que vamos a destapar el proceso sin tecnicismos, sin bata blanca y sin dolor de cabeza.
COMENZAMOS!!

🍺
EL SABER ES PODER
Todo empieza rompiendo el grano
El primer paso es la molienda del grano (normalmente cebada). Y no, aquí no se hace harina.
La idea no es triturar la cebada como si fuera para hacer pan, sino romper el grano lo justo para que su interior quede accesible, manteniendo la cáscara lo más entera posible. Esa cáscara será clave más adelante.

Piensa en ello como abrir una nuez con cuidado: quieres llegar a lo de dentro sin destrozar lo que la protege.
Parece un detalle menor, pero una buena molienda marca la diferencia entre una cerveza fluida y un desastre imposible de filtrar.
Agua caliente y magia silenciosa
Una vez molido el grano, llega la maceración.

Aquí el grano se mezcla con agua caliente y ocurre algo bastante fascinante: los almidones que estaban dormidos dentro del grano se transforman en azúcares.
Esos azúcares no están ahí por casualidad.
Son el combustible que la levadura se va a comer más adelante para producir alcohol y gas.
Separar el líquido del grano
El siguiente paso es el filtrado.
Aquí no se “limpia” la cerveza ni se hace nada sofisticado: simplemente se separa el líquido del grano usado.
El mosto, que es ese líquido dulce, se queda; el grano ya ha cumplido su misión.

La propia cáscara del grano forma una especie de colador natural que permite que el líquido fluya sin arrastrar sólidos.
Hervir, esterilizar… y dar carácter
Ese líquido filtrado se lleva a cocción.
Al hervirlo se consigue algo fundamental: esterilizarlo, para que nada indeseado sobreviva.
Pero además, este es el momento clave en el que se añade el lúpulo.

El lúpulo es el responsable del amargor, de muchos aromas y de gran parte del carácter final de la cerveza.
Dependiendo de cuándo se añada durante la cocción, aportará más amargor o más aroma.
La levadura entra en escena
Después de hervir, el líquido se enfría y llega el turno del verdadero currante del proceso: la levadura.
Durante la fermentación, la levadura se come los azúcares que se generaron en la maceración y produce dos cosas maravillosas: alcohol y dióxido de carbono.
Este paso es el que convierte un líquido dulce en cerveza.

Y no todas las levaduras hacen lo mismo: algunas generan sabores más limpios, otras más afrutados, otras más complejos. Por eso la fermentación define tanto el estilo final.
Del tanque a tu vaso
Cuando la fermentación termina, llega el último paso: el envasado.

La cerveza se embotella, se enlata o se mete en barril.
A veces se filtra, a veces no. Algunas cervezas pasan por una segunda fermentación o por un tiempo de maduración.
Pero, en esencia, aquí acaba el viaje técnico y empieza el disfrute.
📰
FRESCO COMO EL LÚPULO
📌Beber cerveza en el descanso no justifica el despido: un electricista será indemnizado con casi 50.000 euros
El Tribunal Superior de Justicia de Murcia ha declarado improcedente el despido de un electricista con más de 30 años de antigüedad al que su empresa cesó por consumir cerveza durante la jornada laboral.
Aunque un detective acreditó que bebía alcohol en bares y luego conducía un vehículo de la compañía, el tribunal concluye que el consumo se producía en los descansos y que no se probó ni embriaguez efectiva ni impacto negativo en su trabajo.
Además, valoró como clave la desproporción de la sanción: otro compañero implicado recibió solo una suspensión temporal.
La empresa deberá elegir ahora entre readmitir al trabajador con salarios atrasados o abonarle una indemnización de 47.028,60 euros.
El fallo recuerda que, aunque el alcohol en el trabajo es un riesgo real, las sanciones deben ser proporcionales y estar sólidamente acreditadas.
🤯
LA FRIKADA
Durante milenios, la cerveza se hizo sin lúpulo
Antes de que esta planta se convirtiera en la estrella del sabor, desde la época de Mesopotamia y Egipto, las cervezas se aromatizaban con mezclas de hierbas locales.
Eran cervezas inestables, cambiantes… y que se estropeaban rápido.
Todo empezó a cambiar en la Edad Media, cuando algunos monjes centroeuropeos se dieron cuenta de algo clave: el lúpulo no solo daba amargor y aroma, también ayudaba a conservar la cerveza durante más tiempo.
Eso permitía transportarla, venderla lejos y, sobre todo, hacerla más fiable.

Lo curioso es que durante mucho tiempo el lúpulo no se usó solo para “hacer cervezas amargas”, sino para que la cerveza sobreviviera.
💭
Al final, entender la cerveza no va de memorizar datos ni de hablar raro, sino de saber qué ha pasado antes de que llegue a tu vaso.
Cuando comprendes el proceso —qué se extrae del grano, por qué se hierve, qué hace realmente la levadura o cuándo entra el lúpulo— la cerveza deja de ser solo “rica o no rica” y empieza a tener sentido.
Empiezas a notar decisiones, intenciones y estilos.
Y eso cambia por completo la experiencia: bebes más despacio, con más curiosidad, y disfrutas más.
Porque cuando sabes lo que estás bebiendo, la cerveza no solo refresca… también cuenta una historia.
Un abrazo,
Cervecero Miguel
Hasta aquí tu cervecita semanal!
Cuéntame qué te ha parecido
👇
🍺🍺🍺🍺🍺 Muy interesante
🍺🍺🍺 Bien
!Te veo en el siguiente email!

🚨 ¿Dudas o sugerencias? 🚨
Recuerda que puedes responder a este email
Cualquier feedback me ayuda un montón
😃

Reply